Ana Jiménezvor 2 Jahren
Hemos pasado cuatro días en la Cabana dentro del recinto del Molí. La Cabana es bonita, pequeña pero funcional para dos personas, debemos decir que estaba limpia también. El problema empezó la primera tarde, cuando llegamos. En la parte superior, donde está la cocina/sala de estar, hay dos ventanas que estaban absolutamente infestadas de moscas medio moribundas. Las acabamos de matar con un insecticida en spray que nos dejaron en la cocina y con el que terminamos medio mareados. Recogimos con la escoba un buen montón, con el lógico asco que esto nos provocó. Pensamos que sería algo puntual, pero estábamos equivocados, cada tarde nos encontramos con el mismo problema al llegar a la Cabana. Detectamos un aparato, aparentemente, de esos que rapelan las moscas. Nos planteamos hablar con la persona que lleva las casas, pero por curiosidad miré las reseñas, a ver si había alguien más que se hubiera encontrado con la problemática, así fue, había reseñas de hace seis años relatando exactamente la misma historia, es decir, durante todo este tiempo los propietarios no han tomado ninguna acción efectiva frente a esta plaga, por lo que decidimos no decir nada, ya que la opción que daban con anterioridad era realizar un cambio de casa con algún descuento. Pensamos que no era la solución. Así que nos hemos pasado tres días barriendo moscas. No sé, un asco, la verdad, insalubre, desagradable...no podemos recomendar la Cabana. Generalmente celebramos la Castañada, pero en esta ocasión, dadas las circunstancias, celebramos Halloween.
Por otra parte, teóricamente podíamos dejar la casa a las 18 h del último día, pero, oh, sorpresa, nos hicieron marchar a las 10 h, tela también, y sin mover el precio, ¡claro!